jueves, 6 de agosto de 2015

Dr Joya Lapband Surgery

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Gastric Sleeve Surgery

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jueves, 26 de junio de 2014

Cambia tus hábitos y baja de peso de forma saludable:


Si deseas perder peso, sin "rebote" debes considerar un cambio de hábitos para lograr un estilo de vida saludable.

Algunas personas bajan decenas de kilos, pasan de perezosos a atletas, transformándose en seres humanos diferentes y más felices. Para perder mucho peso es necesario hacer grandes cambios en el estilo de vida, y esto supone una verdadera transformación de vida, ¿quieres experimentarlo?

Sal de tu zona de confort.
  • Una de las características de una dieta saludable es la variedad, y salir de la zona de confort en la cocina y en el plato, no sólo es una de las formas más fáciles de mejorar nuestra dieta y evitar la rutina, también es una buena forma de perder peso y mejorar la salud. Como todos los cambios, te va a costar empezar, es normal que tu primera reacción sea algo así: "Yo estoy bien como estoy, no como mal… ¿Para qué voy a cambiar? ¿Merece la pena el esfuerzo? Esto es una tontería…"

Decídete a recibir ayuda médica.
  • Dependiendo del sobrepeso y el IMC (Índice de Masa Corporal) que tengas, tu médico te ayudará a decidir entre una nueva forma de alimentarte o una cirugía para bajar de peso, que te ayudará a estar más saludable. Recuerda que después de ella, no comerás tanto como antes, dependiendo del tipo de cirugía que te practiquen.  Recuerda que siempre debes de acudir con un médico certificado, consciente y humano.

Come bien, ejercítate, desarrolla una actitud positiva, concéntrate en tu nueva vida.
  • Aprende a comer de forma completa,  equilibrada, inocua, suficiente y variada.
  • No utilices elevadores, toma las escaleras.
  • Estaciónate lejos. Haz dos cosas a la vez (estira el brazo mientras hablas por teléfono).
  • Baila y limpia.
  • Juega con niños.
  • Utiliza la bicicleta.
  •  Inventa una excusa y camina.
  • Practica un deporte, desde la natación, hasta el yoga.

No te quejes, actúa en armonía.
  • Encuentra el lado positivo en todo lo que vivas. Recuerda que “hoy” es el día más importante de tu vida. Concentra tu esfuerzo, energía y atención en lo que quieres. Establece una meta. Sonríe y el mundo te sonreirá. Agradece. Si cambias tú, cambiará tu entorno.

Encuentra una motivación, e identifícalo como tu nuevo estilo de vida.
  • Cada día crece el número de personas conscientes de que para mantenerse saludables y en forma es cuestión de elección. Depende de “opciones de vida” como la alimentación sana, ejercicio, prevención de lesiones y reducir el contacto con las toxinas y productos químicos cancerígenos.
  • Trabaja con objetivos específicos de salud y vigor, y encuentra un “socio” con quien compartas los mismos intereses.

Confirma que sólo tú puedes cambiar tu vida.
  • Qué bonito es hacer lo que más te gusta, te cambia la cara, la vida te parece preciosa te sientes la persona más afortunada del mundo, tan solo porque has podido lograr hacer lo que más te gusta, cada uno es diferente y por eso hay variedad en el mundo. Piensa seriamente en ello todos los días… sigue un método y logra tu meta.

Si lo lograste, ¡ayuda a otros!
  • Hoy me veo en el espejo y soy feliz, logré llegar a mi peso ideal junto con mi “socio”, y lo que un día fue difícil, hoy es lo más sencillo en mi vida. Trato de contagiar a quienes lo necesitan, y lo he logrado… hoy puedo decir que mi vida cambió y soy feliz!

 Si no puedes perder el exceso de peso con una dieta saludable y ejercicio, te invitamos a contactarnos en el Centro para el tratamiento de la Obesidad del Dr. Joya en Puerto Vallarta, México. Llama sin costo: 01800 836 3100 - Email: info@drjoyaofficial.com

lunes, 26 de mayo de 2014

Fiber help prevent obesity and diabetes

Scientists may have uncovered the mechanism by which fiber helps prevent obesity and diabetes, in a study conducted by a French-Swedish research team and published in the journal Cell in January 2014. Notably, this finding points to a key role played by intestinal flora, the microorganisms that naturally inhabit the human gut.


Dietary fiber, or roughage, occurs in two separate forms: soluble and insoluble. Insoluble fiber cannot be digested by the body, but still plays a critical role in absorbing water from the digestive system and providing bulk to keep the intestinal muscles healthy and toned.

Soluble fiber, also known as prebiotic, viscous or fermentable fiber, cannot be digested either. Unlike insoluble fiber, however, soluble fiber is fermented by intestinal microbes into short-chain fatty acids and gases (including propionate and butyrate) which the body can digest.

Research has shown that diets high in fiber significantly reduce the risk of diabetes and obesity in humans and other animals. According to a research review published in the International Journal of Food Safety, Nutrition and Public Health in 2011, the widespread adoption of the Western diet has led to a reduction in fiber intake worldwide and a concurrent increase in health conditions such as obesity, diabetes and cardiovascular disease.

Physiologically, fiber has been shown to lower cholesterol levels, increase calcium availability, boost immune function, maintain gastrointestinal health and help regulate blood sugar levels.


Fiber causes glucose production, hunger suppression


Because soluble fiber is processed in the intestines, the French and Swedish researchers decided to investigate whether fiber's health-promoting properties might be related to the intestine's ability to produce glucose.

Like the liver and certain other organs, the intestine is capable of breaking down stored energy into glucose, in order to make energy available to the body between meals or at night. When the intestine produces glucose, the sugar is detected by the nerves in the walls of the portal vein, which collects blood flowing immediately out of the intestine. These nerves then signal the brain, which sends signals to the body designed to reduce the risk of obesity and diabetes: reduced hunger, increased rest-energy expenditure and reduced glucose production by the liver.

In order to examine the relationship between soluble fiber and intestinal glucose, the researchers fed rats and mice diets high in soluble fiber, propionate or butyrate. The researchers found that, in these rodents, genes and enzymes responsible for intestinal glucose synthesis became significantly more active. They also found that propionate was used directly by the intestine as part of the glucose production process.

In addition, rodents given a high-fiber, high-sugar and high-fat diet became less obese and developed less insulin resistance than rodents fed a high-sugar, high-fat low-fiber diet.

The researchers then performed the experiment again, this time with mice genetically modified to be unable to produce glucose in their intestines. In the genetically modified mice, a high-fiber diet offered no protection against obesity or diabetes; mice on the high-fiber diet became just as fat as mice on the low-fiber diet.

These findings not only help increase scientific understanding of the importance of dietary fiber but also highlight the important role played by healthy, naturally occurring intestinal flora. They also demonstrate the key role that the intestine plays in regulating the body's glucose levels.

Increasing your fiber intake is one of the easiest ways to combat the negative effects of a Western diet. In order to avoid unpleasant digestive side effects, fiber intake is best increased gradually and should be spread across all meals and snacks eaten during the course of the day.

lunes, 12 de mayo de 2014

Razones por las cuales NO debes de saltarte comidas

Muchas cosas negativas le suceden a tu cuerpo cuando te saltas una comida, y que pueden ser el resultado de diferentes afecciones, malestares y enfermedades que estés padeciendo. Algo que parece tan simple y a la vez tan inofensivo, en verdad puede traer consecuencias nada agradables.

¿Qué nos pasa cuando nos saltamos una comida?

Cambios a nivel hormonal
Tu nivel de insulina sube inesperadamente y luego el azúcar en sangre baja de forma abrupta, tu memoria puede verse afectada y también tu desempeño físico. La cortisona -una hormona relacionada con el hambre- incrementa sus niveles, con lo cual puede conducirnos a un aumento de peso.

Problemas de digestión
Si comes de forma irregular –tanto en cantidad como en horarios– o te saltas las comidas consigues que tu organismo se desestabilice. Come tres veces al día, preferentemente a la misma hora y procura que tus comidas incluyan alimentos saludables.

Menos comida, más peso
Cuando te saltas las comidas, le envías señales equivocadas al cuerpo; este, al no recibir alimento, cree que no hay y por ello comienza a hacer reservas de energía y a acumular grasas. Como consecuencia, aumentas de peso.

Saltarte las comidas produce cansancio
Tu metabolismo se ralentiza, con lo cual te sientes fatigado, no tienes calorías ni energía suficiente para continuar con tu rutina diaria.


Cambios de humor
No comer puede llevarte a sentirte irritable y malhumorado, debido al cambio hormonal que se produce.

Cambios en tus pensamientos
Tu mente comienza a creer que no es necesario comer y por ello te saltas las comidas; este hecho puede llevarte a que tu salud se vea deteriorada.

Consumo de alimentos poco saludables
Muchas veces, el saltarte una comida te puede conducir a luego tener hambre de forma compulsiva o inesperada, y llevarte a consumir comida chatarra o poco saludable.

Saltarte comidas puede provocar cetosis
Esto significa que el cuerpo traduce la grasa en energía, y aunque a simple vista parece beneficioso, no lo es porque puede provocar náuseas, estreñimiento, fatiga, estrés del riñón y tensión baja. Luego de un tiempo de repetirse la situación, tu cuerpo quemará menos calorías, por lo que te resultará más difícil bajar de peso.

Por estas razones, lo fundamental es no saltarte las comidas: come cuando tengas hambre, con ciertos horarios y de forma razonable –tanto en la cantidad como en la calidad de los alimentos–. De esta forma, conseguirás tu objetivo de una linda figura y un cuerpo saludable.



jueves, 24 de abril de 2014

Como debes de leer las etiquetas de los alimentos

Leyendo las etiquetas podrá reconocer lo que en realidad está buscando y lo que es más conveniente para su salud y economía.

No olvide leer las etiquetas para saber lo que lleva a su casa, la compra y el consumo a conciencia son básicos para el cuidado de la salud.

“Sin colesterol”, dice el paquete de papas fritas. Por supuesto, nin­gún alimento de origen vegetal tiene colesterol. Sin embargo, pueden tener no solo una alta proporción de grasas sino que además grasas de mala calidad como, por ejemplo, las hidrogenadas (o trans). Otro ejemplo típico son los aceites, ninguno aporta colesterol pero son 100 % grasas, o la mayone­sa libre de colesterol pero que contiene grasas.

“Sin azúcar”. Es cierto que muchos carame­los o bebidas no la contie­nen, pero sí tal vez tienen otros endulzantes naturales que igualmente aportan calorías. Para descubrirlo, fíjese en la letra chica del listado de ingredientes. Un punto interesante resulta ser el caso de los productos 0 azúcar como varias be­bidas light, que no la con­tienen ni en forma natural ni adicionada, y otro tema son los productos que la contienen naturalmente pero son sin azúcar agregada.

“Reducido en grasas”. Puede ser, pero… ¿a cuánto equivale la reducción para que realmente se note la diferencia con la versión original? O ¿se le agregó azúcar al producto e igualmente el aporte calórico es alto? Puede ser el caso de un dulce de leche.


“Natural”. Es otra palabra que suele aparecer. Hay que tener claro que no significa “bajas calorías”. No exís­te ninguna razón para pensar que un producto elaborado con ingredientes “naturales” sea la mejor elección para bajar de peso o cuidar de su salud.



Por: revistabuenasalud.com

miércoles, 9 de abril de 2014

Las bebidas azucaradas, la obesidad y el aumento de costes en atención de salud



La epidemia de obesidad ha aumentado los costes de atención de salud en los Estados Unidos en más de $ 190 mil millones al año, aproximadamente el 21 % de todos los gastos nacionales de atención de la salud, de acuerdo con un reciente informe de Reuters.

Una de las maneras más eficaces para combatir la epidemia de obesidad es dejar de señalar con el dedo, evaluar sus propias decisiones en la dieta y estilo de vida, y hacer cambios donde son apropiados. Ajustes simples como dejar de ingerir refrescos azucarados pueden ayudar de gran manera a ahorrar en costos de atención de la salud y de seguros.

Los estadounidenses beben más refrescos que nadie en el mundo, según la Fundación KickaCan. En promedio, los estadounidenses beben la asombrosa cifra de 45 litros de refresco al año. Mientras que beber una lata de 12 onzas de soda en una base diaria puede parecer bastante inofensivo, uno de los ingredientes principales de la soda - sirope de maíz de alta fructosa - ha sido fuertemente vinculado con la obesidad.
Para los bebedores de refrescos significa que consumen 16 cucharaditas de azúcar todos los días. Y si usted está consumiendo refrescos bajos en calorías, es probablemente peor. Innumerables estudios relacionan el aspartamo y otros edulcorantes artificiales con un mayor riesgo para ciertos tipos de cáncer, daño renal y hepático, e incluso la enfermedad de Alzheimer.


Hoy 1 de cada 10 personas son obesos. No es coincidencia que los dos países desarrollados con la más rápida tasa de aumento de la obesidad son Estados Unidos y México en el 4% a 5%. Los mismos dos países que encabezan la lista de la mayoría de sodas consumidas en los 170 y 146 litros por persona al año, respectivamente.



Fuente: masquesalud.com